Colativí

1388 m.s.n.m.

13 de marzo de 2015

Descargar itinerario aproximado aquí para verlo con Google Earth

 

El Cerro del Colativí, de 1388 m, es el pico más alto de Sierra Alhamilla. Una carretera asfaltada te deja en la misma cumbre pero, mira, tenemos la fea costumbre de subir andando.

Encuentro en Wikiloc un itinerario de subida por la cara sur, la que da al mar.

Antes de que se me olvide, conviene hacer este paseo fuera de la temporada de caza.

Lo primero es llegar, coche en mano, al cortijo de las Viñicas. Seis kilómetros de carril con un polvarín inmejorable. Bueno, aquí estamos:


Un poco mosca al principio porque el camino sigue la pista que va de cortijo en cortijo. Como continúe así hasta la cumbre vamos a echar el día.

El cortijo no estaba mal, pero la ermita se diría que la podrían arreglar un poco... 

Casi se me olvida, este es el cortijo.  El cortijo de Santa Isabel, posiblemente a ella estaría dedicada la ermita:

Afortunadamente, sobre los  850 m. s.n.m. se abandona la pista y empieza una vereda bien marcada con trazado bastante limpio por la cuerda de una divisoria de vertientes. Gana altura muy rápido:

El Cerro de La Mina, pronto lo dejaré por debajo: 

Esto ya está casi finiquitado, las antenas a la vista: 

La vereda se transforma en un cortafuegos, el chupa-chups ahí mismo: 

Lo que decía, asfalto: 

Antenas y matojos. La cumbre: 

El imprescindible "parque" eólico. No se movía un aspa. No encendáis le tele que no hay corriente. La ruina: 

Vistazo hacia el poniente: 

La Tetica de Bacares: 

En este enlace tienes un panorama generado por ordenador con las vistas teóricas desde la cumbre. Yo no ví nada de eso.

Resulta que no era un chupa-chups, que era un anuncio de balones: 

Panorámica de lo poco que se veía en este neblinoso día. Pincha en la foto para verla a mayor tamaño. 

Un vistazo sobre el Cerro de la Mina, en su ladera derecha puede intuirse el Coto Láizquez: 
 

Bueno, que me voy p'abajo. Otro cerro que sobresale de las nubes: 
 

Y la vereda: 
 

En esta foto se ve el lomo por el que discurre la senda y la pista. El cortijo de las Viñicas, no visible, está al fondo del valle:
 

Un superviviente de otros tiempos. No se les ocurrirá repoblar con lo mismo, ya verás: 
 

El cortijo  Previsor (curioso nombre). Los bancales estaban sembrados con cereal, posiblemente para la caza; hay bastantes puestos para perdiz y también ví algún bebedero muy bien protegido.
 

Y ya estamos de nuevo aquí, dos curvitas más de la pista, al coche y a casa. Casi 3 horas y cuarto, se me ha hecho corto.
 

Para terminar esta vista sobre el impresionante barranco de tierra amarilla que hay justo encima de las Cuevas de los √öbedas. Pincha en la imagen para verla a mayor tamaño. 
 
 
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