Vigésimo tercero: El canuto de Siete Lagunas y Mulhacén.

9 y 10 de Octubre de 2006

Comenzamos a las 7,30 desde el aparcamiento de los albergues. La primera foto antes de la salida del sol:

Y la segunda va de retaguardias machocapriles en lustrosa librea de invierno.

(Anda que hace treinta años se iba a ver una cabra nada más salir de los albergues):

 

Bueno, la Sierra como casi siempre en esta época. Seca como el ojo de un tuerto. No hay más fotos hasta lo alto de Loma Pelá.

El Mulhacén con los pelos de punta:


Y la laguna, con perdón,  de La Caldera:

Pena da verla. Tengo la impresión y ya me gustaría equivocarme, de que se pierde.

Hace siglos, alguien, sin duda sensible y amante de la naturaleza, tuvo a bien organizar y celebrar aquí una regata. De vela, por cierto.

El refugio - vivac de la Caldera:


De capacidad insuficiente y sin agua.

�Pues no dicen (las malas lenguas, no yo) que antes, no muy lejos de aquí, había un refugio grande y cerca de una laguna?. Eso tiene que ser mentira. �A quién se le iba a ocurrir gastar dinero público en derribarlo y sustituirlo por este? Ya digo, tiene que ser mentira. La gente que es muy mala.

Bueno, ya vale. Seguimos hacia el collado del Ciervo:


Y cuando llegamos vemos la faena de hoy. El Canuto de Siete Lagunas.

Una subida sin complicaciones técnicas entre la cara norte del Mulhacén y el Puntal de Siete Lagunas:


Para esto nos hemos puesto las botas. Y viajado. Y todo lo demás. Como dijo el torero "Hay gente pa tó!" (Frase del torero Rafael Guerra "Guerrita" cuando le presentaron a Ortega y Gasset y le explicaron a lo que se dedicaba; aunque hay quien atribuye la frase a Rafael Gómez "El Gallo").

La ruta es, más o menos, ésta :


La entrada al canuto desde más cerca:

Que digo yo que será ése porque a su entrada había un buen montón de piedras a modo de hito.

Casi cuando llegábamos a su base Joaquín me avisó del arco iris tan curioso que formaba esta nube más o menos sobre la cumbre del Mulhacén.

Ahí queda constancia (se llama halo y por lo visto se produce al refractarse la luz en cristales de hielo de las nubes):


Y aquí estamos subiendo:

En medio del canuto un aviso de que el verano se fue:

Hemos salido del Canuto; nos queda la mitad más o menos:

Y esto tiene su gracia. Este es el puntal de Siete Lagunas:

Las Caras de Bélmez en versión Serranevadensis. Entre esto y lo del Cerro del Caballo vamos a montar un circo.

Verdaderamente es un canuto:


La laguna de la Mosca. ésta también, como las cabras, ha cambiado su librea:

Estamos casi arriba:

Ya está. Una panorámica sobre Siete Lagunas. No son los colores del verano ni mucho menos (Pinchar sobre la foto para ampliarla):

No sé porqué no nos retratamos en la cumbre del Puntal de Siete Lagunas. Bueno, por lo menos pusimos un macuto:

El Coladero de la Alcazaba (Pinchar sobre la foto para ampliarla):
 

Y su cumbre:

Con unos funcionarios en lo alto:

Aparte de éstos sólo vimos a otros dos subiendo por la norte del Mulhacén al parecer con la intención de derribarla a voces.

Ya veríamos gente, ya.

Después de: a) Un cambio de planes (abandonamos la subida a la Alcazaba para pasar directamente al Mula) por causa de una pequeña pájara que se me ocurrió coger. b) Un ratico de descanso y c) Tres cuartos de litro de suero salino, empezamos la subida de la cara este del rey:


La foto es del paseo 22.

Aquí estamos a la mitad de la subida:


Un pedregal indecente.

¿No querías gente? Anda, que te vas a hinchar. La cumbre del Mulhacén:


Y que conste que pedí a algunos que se apartaran p'hacer la foto.

Nosotros en el pinganillo superior:

  

¿
Se habrán bajado esas dos de ahí ya?

En este enlace tienes una vista panorámica desde la cumbre, generada por ordenador, de 360º está rotulada y es interactiva (se abre en ventana nueva y tarda un poco en calcularse)

Después de comer un poco y desistir de contar la multitud nos fuimos p'abajo presto. El refugio de la Caldera petao. Ni nos paramos. A Villavientos directamente con paradica en La Caldera a coger sopa de mariscos (Doble ración de pastillas potabilizadoras).

En Villavientos había una pareja. Una chica canaria y su amigo extranjero. Creo que les fastidiamos un poco pero luego nos fastidiaron más, a todos, otros que vinieron. Pa compensar.

Cuando estábamos acabando de cenar aparecieron por el refugio dos chicas y el novio de una de ellas (habíamos coincidido y hablado en la cumbre del Mula). Iban a pasar la noche en La Caldera. Habían dejado las cosas allí y venido a conocer Villavientos y a contemplar el paisaje. No regresaron decepcionadas. A la puesta de sol que hubo no le hace justicia esta foto:

Y lo más curioso y que nos dejó a todos pasmaos es que en el horizonte, a poco del ocaso apareció África. No; mi tía áfrica no. A ver si no nos liamos. Digo que se veían montañas que debían ser africanas. La luz era ya bastante débil y con la cámara a la máxima sensibilidad sólo pude coger esto:
A ver si con un poco de imaginación:
Como no cuesta nada, vamos a ver si localizo lo que vimos. La línea de visión pasaba a la derecha de Salobreña, más o menos así:
Que si la prolongamos hasta Marruecos...:
... parece que a unos 250 km hay unas montañas (De El Rif, supongo):

 

Ya está bien de elucubraciones (Según diccionario de la RAE, 1ª y 2ª acepciones).

Nos acostamos, aparecieron los invasores y nos dieron la noche; luego nosotros y la parejita les dimos el desayuno en cumplimiento estricto de la ley de la compensación.

Justo cuando amanecía dejamos Villavientos:


Los Raspones aún en sombra:

La Luna sobre el Veleta:

Escondiéndose tras Los Machos:

Un vistazo, uno más, por el mirador de Ferrer (Pinchar sobre la foto para ampliarla):
 

Y por terminar, la Laguna de Aguas Verdes con su borreguil seco como corresponde a la época del año:

El resto, lo de siempre. Cables, hierros y carriles hasta el coche. No hay fotos.

Veremos a ver cuándo y a dónde será el siguiente.

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